Enfinity cuenta con nuestro equipo en su visita al Centro de Reciclaje de Valdemingómez

Enfinity cuenta con nuestro equipo en su visita al Centro de Reciclaje de Valdemingómez

El pasado 27 de febrero, parte del equipo de Enfinity Global realizó una visita al Centro de Reciclaje “Parque Tecnológico de Valdemingómez”, una de las instalaciones de tratamiento de residuos más importantes de España. En esta jornada participó también Isabel Hordman, profesional de Celima que presta servicio de limpieza en sus oficinas.

Mucho más que una visita

Quienes asistieron nos han trasladado que fue una experiencia muy interesante y enriquecedora. Las instalaciones son de tal magnitud que pudieron recorrer dos plantas completas y todavía quedaron varias por descubrir. Una muestra de la dimensión y complejidad del trabajo que allí se realiza.

Isabel volvió encantada con la experiencia, haber podido conocer de primera mano el proceso de gestión y tratamiento de residuos no solo le ha aportado conocimiento, sino también una mayor conciencia ambiental aplicable al día a día.

Integración real: cuando el equipo es realmente equipo

Desde Celima Centro Especial de Empleo queremos poner en valor un gesto realizado por Enfinity. Han contado con la persona que realiza el servicio de limpieza como un miembro más del equipo, también en este tipo de actividades corporativas y eso dice mucho de Enfinity como organización.

La inclusión se mide en acciones concretas como esta. Invitar, integrar y compartir espacios más allá de las tareas habituales fortalece el sentimiento de pertenencia y dignifica el trabajo de cada profesional.

En Celima Centro Especial de Empleo trabajamos cada día para ofrecer un servicio de calidad, pero también para que las personas que forman parte de nuestro equipo se sientan valoradas, reconocidas y plenamente integradas en los entornos donde desarrollan su labor.

Fotografías cedidas por Enfinity Global

Día Internacional de la Mujer: el talento femenino que impulsa Celima

Día Internacional de la Mujer: el talento femenino que impulsa Celima

Cada Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, es una fecha para reconocer el talento, la dedicación y la contribución de millones de mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. En Celima Centro Especial de Empleo de Iniciativa Social, esta jornada tiene un significado especial, porque gran parte del trabajo que se realiza cada día es posible gracias al compromiso y la profesionalidad de las mujeres que forman parte de nuestro equipo.

Actualmente, Celima cuenta con casi 400 profesionales, de los cuales el 65,62% son mujeres. Desde Celima trabajamos activamente para garantizar la igualdad de oportunidades y de trato, eliminando cualquier tipo de discriminación por razón de sexo. Este compromiso se recoge y se desarrolla a través del Plan de Igualdad de la organización, que forma parte de nuestra forma de entender la empresa y el trabajo.

 

Mujeres presentes en todos los ámbitos de Celima

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en todos los niveles de la organización. Están presentes en los servicios que prestamos a nuestros clientes y también en la estructura interna que hace posible nuestro funcionamiento diario.

Forman parte de nuestros equipos de limpieza, conserjería y recepción, pero también ocupan puestos de encargadas de centros, administración y jefaturas de departamento en las oficinas centrales.

Su trabajo, muchas veces discreto pero imprescindible, contribuye cada día a que los servicios que prestamos se desarrollen con profesionalidad, compromiso y calidad.

 

Voces de mujeres que forman parte de Celima

A lo largo de los años, muchas compañeras han compartido su experiencia en las entrevistas de la sección #SOYCELIMA, donde hablan de su trayectoria profesional, de lo que significa para ellas tener un empleo y formar parte del equipo.

Sus palabras reflejan mejor que nadie lo que representa Celima para muchas personas.

Para Nieves Fernández, que lleva más de 15 años en Celima, uno de los momentos más gratificantes de su trayectoria fue cuando ascendió dentro de la empresa:

“Pasé de ser limpiadora a encargada y eso fue gracias a Celima y a la Unidad de Apoyo. Cuando tu esfuerzo lo valoran es cuando realmente es gratificante.”

Su experiencia refleja la importancia de reconocer el trabajo y el compromiso de las personas:

“Que tus jefes tengan palabras buenas hacia ti, que valoren tu trabajo diario y que depositen su confianza en ti es la mejor recompensa.”

Belén Romo, que comenzó su trayectoria en Celima tras conocer la organización en una feria de empleo para personas con discapacidad, transmite su experiencia de forma muy positiva:

“Es una empresa donde he podido aprender, crecer profesionalmente y sentirme apoyada en todo momento.”

También destaca el ambiente de trabajo que encontró desde el primer momento:

“El equipo siempre está dispuesto a ayudar y colaborar, lo que facilita la integración y el desempeño de nuestras funciones.”

En otros casos, el empleo ha supuesto también un cambio importante a nivel personal. Para Sonia Jiménez, el empleo ha supuesto también una fuente de estabilidad y seguridad:

“A nivel personal me aporta seguridad, confianza y bienestar. Saber que puedo trabajar a pesar de mis limitaciones es muy importante para mí.”

También para Yolanda Martín, después de un largo tiempo sin trabajar, encontrar una oportunidad laboral supuso un cambio importante:

“Conseguir un empleo estable significó mucho para mí. Fue un triunfo.”

Un equipo del que sentirnos orgullosos

Detrás de cada servicio, de cada centro y de cada proyecto, hay personas que hacen posible que Celima siga creciendo y avanzando. Las mujeres que forman parte de nuestro equipo representan compromiso, esfuerzo, superación y compañerismo.

En este 8 de marzo, queremos reconocer su trabajo y agradecer la dedicación con la que contribuyen cada día a construir una organización más inclusiva, más humana y con más oportunidades para todos.

Porque Celima también se construye cada día gracias a ellas.

#SOYCELIMA: Manuel Asensi, una primera experiencia laboral con mucho futuro

#SOYCELIMA: Manuel Asensi, una primera experiencia laboral con mucho futuro

En esta nueva edición de #SOYCELIMA, queremos presentar a Manuel Asensi, más conocido como Manu. Tiene 19 años, vive en la zona sureste de Madrid y acaba de completar sus prácticas del Grado Medio en Sistemas Microinformáticos y Redes en nuestra oficina. Para él, ha sido su primer contacto con el mundo laboral; para nosotros, una oportunidad de seguir apostando por la inclusión real.

Conocimos a Manu a través de la Fundación Celima, donde recibe una beca para Terapia Ocupacional Acuática. Pronto surgió la posibilidad de que realizara sus prácticas en nuestra sede, y durante estos meses ha formado parte del equipo técnico, desarrollando tareas relacionadas con la gestión de incidencias informáticas y el soporte interno.

Una historia de superación personal

Manu tiene parálisis cerebral desde el nacimiento, algo que no ha limitado su desarrollo personal ni sus aspiraciones. Tras una etapa escolar con luces y sombras, y que se complicó en el instituto, encontró en la Formación Profesional un entorno más positivo. El ciclo de grado medio le sirvió para reencontrarse con su motivación y con compañeros con los que ha creado lazos muy sólidos.

Ahora se prepara para comenzar un Grado Superior de Informática, con la intención de seguir formándose en lo que le gusta y, más adelante, incorporarse al mercado laboral.

Inclusión real, impacto real

Durante su estancia con nosotros, Manu se sintió plenamente parte del equipo. Reconoce que combinó momentos de autonomía con otros en los que necesitó apoyo, pero siempre desde el respeto y la cooperación mutua.

“He aprendido cómo se trabaja en una empresa y cómo está organizada. Me sentí valorado, reconocido y con más seguridad en mí mismo.”

Cree firmemente que este tipo de experiencias rompen estereotipos sobre la discapacidad: visibilizan las capacidades, impulsan la innovación y construyen una sociedad más justa.

Durante la entrevista, insistió en la importancia de que las empresas ofrezcan oportunidades reales a personas con discapacidad: “La inclusión aporta valor a los equipos y demuestra compromiso con la igualdad.”

Su paso por Celima le ha dejado una impresión muy positiva, tanto por el ambiente como por el aprendizaje obtenido y se queda con la experiencia global de haber compartido espacio con profesionales de distintas áreas.

Mirando hacia adelante

Desde Celima, le agradecemos a Manu su trabajo y su actitud durante estos meses. Ha aportado su granito de arena al equipo, se ha ganado el cariño de quienes hemos trabajado con él y ha dado un paso importante en su camino profesional.

Le deseamos mucha suerte en esta nueva etapa que comienza. Como bien lo definió el propio Manuel “No llores porque acabó, sonríe porque sucedió.” Ojalá esta primera experiencia laboral le sirva de impulso para seguir creciendo en lo profesional y en lo personal.

#SOYCELIMA: Sofía Sánchez, una lección de fuerza y perseverancia

#SOYCELIMA: Sofía Sánchez, una lección de fuerza y perseverancia

En Celima creemos firmemente que nuestro mayor valor son las personas. Este mes, con motivo del Día de la Mujer, queremos acercaros la inspiradora historia de nuestra compañera Sofía Sánchez. Una mujer valiente que, a pesar de los desafíos que le ha presentado la vida, nunca ha dejado de luchar. Sofía sufre una enfermedad neurodegenerativa y, en los últimos meses, está enfrentando un complicado desafío de salud. Hoy queremos dedicarle este espacio para enviarle nuestro apoyo en esta etapa y reconocimiento por su labor en Celima.

 

Un nuevo comienzo en Celima

Sofía llegó a Celima en junio de 2023, tras cinco años de pausa laboral debido a su enfermedad. Para ella, reincorporarse al mundo laboral fue un gran paso, no solo por la independencia económica que suponía, sino también porque representaba una oportunidad de volver a empezar. “Me sentí realizada al volver a tener independencia económica y poder empezar de cero”, nos cuenta.

Su primer destino fue en la Mancomunidad de Rivas, donde se encuentran las oficinas centrales de Celima. “Al principio me sentía muy perdida, pero gracias a la paciencia de mi compañera pude superar mis errores… aunque sigo odiando los ascensores de acero”, dice con una sonrisa. Posteriormente, fue destinada a Aldesa, donde conoció a una encargada que le enseñó el verdadero significado del compañerismo. “Desgraciadamente, ahora estoy de baja por mi enfermedad, pero me acuerdo mucho de todas mis compañeras”, nos confiesa con nostalgia.

 

Un equipo que marca la diferencia

Lo que más valora Sofía de su experiencia en Celima es la cercanía y el apoyo que ha sentido desde el primer día. “No somos un número más. Os sabéis mi nombre”, afirma con convicción. Para ella, la empresa ha sido un lugar donde ha podido sociabilizar sin sentirse juzgada por sus limitaciones. “Con mis compañeras como apoyo, me sentía orgullosa al final del día de lo que era capaz de hacer” comenta con orgullo.

Además, su paso por Celima le ha dejado muchos aprendizajes. Aunque venía del mundo de la hostelería y tenía algunas bases de limpieza, en Celima descubrió nuevas técnicas y trucos de limpieza profesional, además de aprender a organizar el tiempo según las prioridades. En nuestro oficio “siempre hay algo nuevo que aprender”, afirma.

 

Afrontando la adversidad con valentía

El mayor reto de Sofía ha sido volver a empezar tras muchos baches en su vida, “superar fracasos es duro, pero necesario”, reflexiona. Actualmente, está viviendo uno de los momentos más difíciles de su vida. “Es muy duro aceptar las limitaciones físicas que una tiene y eso influye en la salud mental”, nos comparte. Sin embargo, a pesar de la dificultad, encuentra fuerzas en el apoyo de su hija y de personas clave en su proceso de recuperación, como María, de la Unidad de Apoyo de Celima.

A lo largo de este camino, el respaldo de Celima y de sus compañeras ha sido clave en el su proceso y un pilar fundamental. “Las risas con mis compañeras de Aldesa me han ayudado mucho. Su humor negro en los momentos en los que me quedaba bloqueada ha sido un gran alivio”, recuerda con gratitud.

Cuando le preguntamos qué mensaje daría a otras personas que estén pasando por una situación similar, su respuesta es clara: “Calma y fuerza, todo pasa y esto también pasará”.

 

Mirando hacia adelante

A pesar de la dureza de este proceso, Sofía tiene claro su objetivo: volver a Celima y reencontrarse con sus compañeras. “Tengo muchas ganas de volver a sociabilizar y superar esta racha como si fuera un mal recuerdo. Quiero ver a mis compañeras y que se sientan orgullosas de mí”, nos dice con determinación.

A sus compañeras, les manda un mensaje de esperanza: “Que me den tiempo, que no me rindo y que tengan paciencia, que volveré”. Y a Celima, un sincero “gracias” por formar parte de esta gran familia.

Desde Celima, queremos hacerle llegar todo nuestro apoyo y energía positiva. Sabemos que su fortaleza y determinación la guiarán en este camino y esperamos con ganas el día en que podamos recibirla nuevamente con los brazos abiertos.

Entrevista a Juan Carlos Jaén, técnico de Prevención en Riesgos Laborales en Celima.

Entrevista a Juan Carlos Jaén, técnico de Prevención en Riesgos Laborales en Celima.

En esta nueva edición de #SOYCELIMA, entrevistamos a Juan Carlos Jaén, técnico de Prevención en Riesgos Laborales en Celima.

 

Contexto personal

 

¿Puedes contarme un poco sobre ti?

Soy Juan Carlos Jaén, técnico de Prevención en Riesgos Laborales en Celima. Tengo 57 años y llevo trabajando aquí desde hace tres. Me encargo de la calidad, medio ambiente y prevención en la empresa. Soy un apasionado del deporte, especialmente del fútbol, y, aún más, de mi querido Atlético de Madrid. También me interesa mucho investigar sobre terapias naturales que han sido clave en mi recuperación. Debido a mi discapacidad, pierdo mielina, y mi médico me recomendó combinar suplementos naturales con el tratamiento médico.

 

¿A qué te dedicas? ¿En qué consiste tu trabajo? ¿Siempre tuviste clara tu vocación?

Mi trabajo consiste en gestionar la prevención de riesgos laborales en Celima. Actualizo la documentación del personal, tanto de nuevas contrataciones como del personal antiguo. También superviso los aspectos de calidad y medio ambiente. Hace poco pasamos una auditoría externa sin ninguna no conformidad, lo cual fue un éxito gracias al trabajo en equipo de todos en Celima, desde el personal de limpieza hasta la dirección.

No siempre tuve clara mi vocación. Inicialmente estudié un FP en Administración y empecé como botones en la Caja Postal, donde me encargaba de llevar comunicaciones de sucursal en sucursal. Un director bancario se fijó en mí y me contrató como administrativo comercial. Con el tiempo, vi que mis compañeros, que tenían títulos universitarios, ganaban más, así que decidí estudiar Ciencias Empresariales. Más tarde, me contrataron como técnico de prevención y fue entonces cuando descubrí mi verdadera pasión. Hice un máster en prevención de riesgos laborales y ahí comprendí que mi vocación es ayudar a las personas a entender la importancia de la formación y prevención para evitar accidentes.

 

¿Cuál es tu tipo de discapacidad y desde cuándo la tienes? ¿Cuándo la aceptaste?

Tengo una enfermedad rara llamada Charcot Marie Tooth, tipo X, que afecta solo al 10% de la población en España. Es una enfermedad genética que se transmite de padres a hijos. En mi caso, mi madre y mi abuelo materno también la tenían. Acepté la enfermedad desde que me la diagnosticaron, a los 10 años, porque ya había visto cómo mi madre vivía con ella.

 

¿Ha sido un impedimento para crecer profesionalmente?

Para nada, todo lo contrario. Siempre he dicho que una discapacidad no te incapacita. En Celima me han apoyado desde el primer momento. Mi discapacidad no me define para ellos; lo importante es que haga bien mi trabajo. Me han ofrecido todas las facilidades necesarias.

 

¿Cómo ha influido trabajar en Celima en tu salud mental?

Trabajar en una empresa como Celima ha sido muy beneficioso para mi salud mental. Desde que me incorporé, dejé claro que necesitaba teletrabajar algunos días para poder asistir a mis sesiones de rehabilitación. Javier, el director de Celima y de la Fundación Celima, desde el primer momento, me dio total libertad para hacerlo, siempre priorizando mi bienestar. Esto me ha hecho sentir muy arropado.

 

A lo largo de tu trayectoria, ¿qué personas te han inspirado?

Tengo muchos amigos que siempre han estado presentes en los momentos más difíciles. Sin duda, Asun, mi mujer, mis padres y mis hermanos son pilares fundamentales en mi vida, al igual que mi sobrina y su hija.

 

Desafíos y barreras

 

¿Cuáles son las principales barreras que frenan el crecimiento personal de las personas con discapacidad?

El principal obstáculo suele ser el propio pensamiento. La discapacidad es parte de ti, pero no te define. Lo primero que hay que hacer es aceptarla para poder avanzar.

¿Cuáles son los mayores desafíos que has enfrentado debido a tu discapacidad? (en el ámbito personal, laboral, educativo, etc.)

A nivel personal, he enfrentado varios desafíos. Recuerdo una ocasión en la que hice el trayecto Serradilla-Lisboa en bicicleta, lo que me tomó una semana. Muchos dudaban de que lo lograra, (Caceres) pero eso mismo fue mi aliciente para demostrarles lo contrario.

 

¿Has enfrentado alguna forma de discriminación o exclusión? ¿Cómo las gestionaste y superaste?

Sí, ocurre a diario. La gente suele mirarme por mi forma de andar, y en ocasiones escucho comentarios fuera de lugar. Lo mejor es ignorarlos. Lo que realmente me ha ayudado ha sido rodearme de personas que me apoyan y que creen en mí. En Celima nunca he sentido discriminación; al contrario, siempre me han tratado con total normalidad.

 

¿Encuentras alguna barrera (física, social o actitudinal) en tu día a día?

Cada día enfrento pequeños retos, como subir tres escalones seguidos. Pero si al final de esas escaleras te encuentras con personas que te quieren, todo esfuerzo vale la pena.

 

¿Cómo ves la situación actual de la sociedad en cuanto a inclusión y diversidad?

Creo que hemos avanzado. La existencia de centros especiales de empleo es un gran paso hacia la inclusión laboral de personas con discapacidad. También es importante destacar los avances en investigación sobre enfermedades raras, como la mía. Estoy inscrito en la Federación de CMT, y cada vez hay más estudios y avances en biomecánica, lo cual es muy esperanzador.

 

¿Cómo ves la situación actual de la sociedad en cuanto a inclusión y diversidad?

Creo que hemos avanzado. La existencia de centros especiales de empleo es un gran paso hacia la inclusión laboral de personas con discapacidad. También es importante destacar los avances en investigación sobre enfermedades raras, como la mía. Estoy inscrito en la Federación de CMT, y cada vez hay más estudios y avances en biomecánica, lo cual es muy esperanzador.

 

Recursos de apoyo

 

¿Qué tipo de recursos o servicios han mejorado tu calidad de vida?

Voy a rehabilitación en la piscina semanalmente, y estoy muy agradecido por ello. Diego, mi fisioterapeuta desde hace más de 10 años, me dijo desde el principio que no podía curar mi enfermedad, pero sí hacer mi vida más llevadera. Gracias a la hidroterapia, he ganado autonomía, y recientemente mi neurólogo me dijo que veía una leve mejoría, algo que no esperaba debido a la naturaleza degenerativa de mi enfermedad. Si no fuera por este tratamiento, probablemente hoy no podría estar trabajando en Celima.

 

Logros y perspectivas

 

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a otras personas con capacidades especiales?

Quiero que sepan que una discapacidad no te incapacita, al contrario, es solo un “llavero” que llevas contigo, pero que no te define como persona. Es esencial rodearte de personas que te traten con naturalidad, sin hacerte sentir diferente.

 

¿Qué les dirías a las personas con discapacidad que se sienten desanimadas y no buscan empleo porque creen que no lo conseguirán?

Les diría que empiecen por reconocerse a sí mismos. Una vez que acepten su discapacidad, se darán cuenta de que no les impide trabajar ni alcanzar sus metas.